Con el inicio del ciclo escolar 2026, miles de estudiantes regresan a las aulas con nuevas rutinas, mayor exposición a pantallas y exigencias académicas que, en muchos casos, hacen visibles desafíos silenciosos como los problemas visuales no diagnosticados. Se estima que un número significativo de niños y jóvenes inicia clases con dificultades de visión que pueden afectar su desempeño escolar, una situación que se ha vuelto cada vez más frecuente con el uso prolongado de dispositivos electrónicos.
Para la Dra. Aída
Monzón, especialista de Visualiza, síntomas como dificultad para leer, trazos
en la escritura de mayor tamaño sin coordinación, dolor de cabeza, o pérdida de
concentración suelen pasar desapercibidos o confundirse con desinterés
académico. En un entorno educativo cada vez más digital, el cuidado de la salud
visual se vuelve un componente clave para el aprendizaje y el bienestar de los
estudiantes.
El uso intensivo de pantallas en el ámbito escolar que se prolonga en el hogar ha normalizado hábitos que pueden provocar incremento de defectos refractivos (miopía), fatiga visual y resequedad ocular, que deben atenderse y tratarse adecuadamente. Ante este panorama, la especialista destaca la importancia de promover prácticas saludables, como regular el tiempo frente a dispositivos, ajustar correctamente el brillo de las pantallas y aplicar la regla 20-20-20, que invita a apartar la vista cada 20 minutos y enfocar un punto a 20 pies de distancia durante 20 segundos. Más que limitar la tecnología, el objetivo es aprender a utilizarla de forma responsable y con los protectores oculares adecuados.
Al mismo tiempo de los exámenes médicos, existen señales que padres y docentes pueden identificar en el día a día, como dificultad para ver el pizarrón, acercarse demasiado a libros o pantallas, ojos rojos, irritación, picazón y lagrimeo constante o una disminución en la capacidad de concentración. Detectarlas a tiempo permite buscar atención especializada y evitar que estos problemas se reflejen en el rendimiento académico.
Además del uso de
pantallas, otros factores como la iluminación deficiente, una mala postura al
estudiar y la falta de descanso visual pueden afectar la salud ocular. Contar
con espacios bien iluminados, mantener una postura adecuada, tiempo diario al
aire libre y respetar las horas de sueño son prácticas sencillas que
contribuyen a proteger la vista desde edad temprana.
En este regreso a
clases 2026, Visualiza invita a padres de familia a incluir el examen
oftalmológico como parte de la preparación del escolar, encaminando su
aprendizaje al éxito. Cuidar la visión no solo previene dificultades académicas
a largo plazo, sino que también protege la principal herramienta de aprendizaje
y desarrollo de los estudiantes: su visión.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario