El mercado
laboral atraviesa una transformación estructural, impulsada por las
generaciones más jóvenes en busca de nuevas prioridades —como autonomía,
propósito y calidad de vida—, rompiendo con el modelo tradicional de carrera y
abriendo espacio a formas alternativas de actividad profesional.
Datos
recientes ayudan a dimensionar este cambio. Según el informe global Gen Z and Millennial Survey 2025, de Deloitte, los jóvenes
profesionales están dejando de lado estructuras corporativas rígidas y buscando
trayectorias que combinen tres pilares clave: ingresos, propósito y bienestar.
De
acuerdo con el estudio, solo el 6 % de estos jóvenes tiene como principal
objetivo alcanzar cargos de liderazgo, mientras que la mayoría valora el
equilibrio entre la vida personal y profesional, además de oportunidades de
aprendizaje continuo.
El
cambio también se refleja en la forma de generar ingresos, ya que cerca de un
tercio de estos profesionales realiza actividades paralelas a su trabajo
principal, ya sea para complementar ingresos, desarrollar nuevas habilidades o
explorar intereses personales.
Este
movimiento ayuda a explicar el crecimiento de modelos de negocio independiente
—entre ellos, la venta directa— que responden a estas nuevas demandas y amplían
el acceso al emprendimiento.
Para
tener una idea, según la World Federation of Direct Selling Associations,
la venta directa reúne a 104,3 millones de emprendedores independientes en el
mundo. En América Latina, el sector suma cerca de 15 millones de empresarios
independientes, siendo una de las regiones de mayor crecimiento en ventas
minorista con un 11,7 % en 2024.
“El bajo
nivel de inversión inicial es una de las grandes ventajas que permite un acceso
más sencillo al emprendimiento, tanto para quienes buscan diversificar sus
ingresos como para quienes desean iniciar una actividad propia”, afirma Marisol
Ahumada, vicepresidenta regional de Ventas de Herbalife para
Centro y Sudamérica. No es casualidad que la compañía cuente con más del 58 %
de Distribuidores Independientes pertenecientes a las generaciones Millennials
y Z en los 18 países de esta región.
Pero no
es solo eso. La dinámica del modelo, basada en la relación con los clientes, la
gestión del propio negocio y la participación en capacitaciones también contribuye al
desarrollo de habilidades valoradas por estas generaciones, como la
comunicación, el liderazgo, el reconocimiento y la organización —aspectos que
se encuentran entre las competencias más relevantes para la evolución
profesional, según el informe.
Este es un diferencial importante del sector, ya que
las empresas suelen ofrecer entrenamientos constantes a los Distribuidores,
además de incentivar el desarrollo del liderazgo entre quienes deciden
estructurar sus propias redes de ventas. “Todos los años, en los meses de febrero, junio
y octubre se celebran en nuestra región eventos de liderazgo. En febrero pasado se llevaron a cabo 21
eventos en la región, con la participación de más de 13.500 Distribuidores Independientes”,
dice Marisol.
Otro
punto de conexión está en la búsqueda de propósito. Al permitir que el
emprendedor construya su propia red, defina metas y actúe con autonomía, el
modelo favorece una relación más directa entre esfuerzo, resultado y sentido
del trabajo —un factor considerado determinante para la satisfacción
profesional por más del 90 % de los jóvenes.
“Cada
vez más, el modelo de venta directa deja de ser solo una alternativa
complementaria y pasa a integrarse, de manera más clara, en la nueva lógica del
desarrollo profesional —marcada por un mayor protagonismo individual en la
construcción de la carrera—”, agrega Marisol.
En el caso de Herbalife, el emprendedor también
cuenta con la Garantía Estándar de Oro, que permite el reembolso de hasta el
100 % de los productos adquiridos en los últimos 12 meses y que aún se
encuentren sellados, en caso de que el Distribuidor decida finalizar o
reevaluar su actividad en el negocio, ofreciendo mayor seguridad para quienes
desean iniciar la actividad.