Las vacunas son
una herramienta de defensa contra diversas enfermedades infecciosas
respiratorias, como la neumonía por neumococo, influenza y el
virus respiratorio sincitial (VRS), entre otras. Específicamente,
ayudan a que el sistema inmune combata el virus o la bacteria mediante la
generación de anticuerpos y de esa manera, proteger a la persona
contra manifestaciones graves de la enfermedad e incluso, de la muerte.
Con el propósito
de ayudar a proteger a la mayor cantidad de guatemaltecos de algunas de estas
enfermedades, potencialmente mortales, Pfizer cuenta con vacunas
innovadoras incluyendo Abrysvo y Prevenar 20
“En Pfizer, sabemos que
cada respiro cuenta. Por eso, nos complace conocer que nuestras innovaciones en
vacunación impactan, cada vez más, a las poblaciones que las necesitan, en beneficio
de su salud y de la salud pública mundial”, acotó Jorge La
Rotta, líder médico de Vacunas de Pfizer para el Clúster Norte de Latinoamérica.
“Muchos virus y bacterias todavía representan un riesgo grave a nivel
sanitario, por lo que nuestro equipo de Investigación y Desarrollo continúa
trabajando para extender los beneficios de las vacunas hacia nuevas áreas de
atención”, continuó.
De acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud (OMS), la vacunación previene entre 3.5 y 5
millones de muertes por enfermedades infecciosas, cada año, y se le considera
un componente clave en la atención primaria en salud.
Un virus respiratorio
común, pero peligroso
El Virus Respiratorio
Sincitial, VRS, es un virus respiratorio que puede llegar a confundirse con un
resfriado común u otros virus; sin embargo, puede impactar negativamente a
poblaciones especiales, como adultos mayores de 60 años, lactantes de cero a
seis meses y pacientes con afecciones crónicas, causando que estos enfermen de
gravedad y requieran hospitalización o incluso, fallezcan.
Además de ser
altamente contagioso, es la causa más frecuente de enfermedad de las vías
respiratorias inferiores en bebés de todo el mundo. Según cifras de
la OMS, el VRS es el responsable de más de 3.6 millones de hospitalizaciones y
de alrededor de 100.000 muertes en niños menores de cinco años, anualmente, a
nivel global.
La bronquiolitis
(inflamación de las vías respiratorias pequeñas de los pulmones) y la neumonía
(infección en los pulmones) son dos de las enfermedades graves que pueden
causar este virus.9 En estos casos, la persona podría requerir desde
oxigenoterapia hasta la aspiración de secreciones nasales para ayudar a
respirar, además de hidratación con líquidos por vía intravenosa.
El Virus
Respiratorio Sincitial puede causar síntomas similares a los de una gripe como
tos seca, dolor de cabeza y de garganta, estornudos, nariz congestionada y
goteo nasal; sin embargo, cuando el virus se extiende e inflama las vías
respiratorias, puede también generar desde tos intensa hasta fiebre,
sibilancias -pitido al respirar- y un color azulado en la piel (cianosis).9,10
En el caso de los niños pequeños, pueden presentar una respiración corta y rápida,
irritabilidad, cansancio inusual y dificultad para comer, así como para
respirar. Ante la detección de algunos de estos signos, la recomendación es
acudir al médico tratante de inmediato.
A manera de referencia, de acuerdo con un estudio realizado por la Dra.
Jennifer Verani y colaboradores en 2013 en pacientes del Hospital Santa Rosa y
el Hospital Quetzaltenango de Guatemala entre los años 2007 y 2011, el VRS fue el virus detectado con mayor frecuencia en
pacientes hospitalizados por infección respiratoria aguda, en todos los grupos
de edad.
Neumococo: un problema de salud pública
La OMS cataloga a las enfermedades causadas por
la bacteria del neumococo como un importante problema de salud pública mundial.Al igual que el VRS, los bebés y niños pequeños, así como los adultos mayores
suelen ser los más afectados, aunque también impacta a
personas con condiciones crónicas. Cifras de la OMS indican que
cerca de un millón de niños fallecen por enfermedad neumocócica cada año.
Esta bacteria
puede producir infecciones graves como neumonía, meningitis e infección del
torrente sanguíneo (bacteriemia), así como manifestaciones más comunes, tal es
el caso de bronquitis y otitis media.5,12 El neumococo es el segundo
microorganismo causante de neumonías que requieren hospitalización, después del
VRS.
En las Américas,
la incidencia de infección por neumococo es de aproximadamente 358 casos por
cada 100.000 niños menores de cinco años. Específicamente, la neumonía
representa el 81% de las causas de fallecimientos por infecciones con esta
bacteria.
Resulta
importante poner atención a los síntomas ya que varían según la ubicación y
gravedad de la infección. Si son infecciones leves, la persona puede presentar fiebre,
dolor e hinchazón en la parte del cuerpo afectada. En el caso de neumonía,
destaca el dolor en el pecho, la tos, fiebre o escalofríos y dificultad para
respirar; en los niños, también se pueden dar sibilancias.
El
riesgo de complicaciones por virus respiratorios se incrementa con la edad: las
personas mayores de 65 años son las más afectadas
Es
determinante entender la inmunosenescencia en nuestro cuerpo y esto se refiere
a los cambios que se producen en el sistema inmunitario a causa del
envejecimiento y que afectan la inmunidad innata y adaptativa.17 Es
evidente que, con la edad, el sistema inmunitario se debilita, dejando a las
personas mayores más expuestas a enfermedades, ya que la capacidad del sistema
inmune para detectar y corregir defectos celulares también disminuye y el
cuerpo sana más lentamente por una cantidad menor de células inmunitarias.
Los virus
son responsables de aproximadamente un tercio de los casos de neumonía adquiridos
en comunidad. Las infecciones respiratorias suelen ocurrir en la edad infantil
y en pacientes de edad avanzada, causando desde casos leves hasta
complicaciones graves que requieren intubación y cuidados intensivos.19
Cada año en Estados Unidos, alrededor de 320.000 habitantes contraen esta
enfermedad, lo que da lugar a más de 150.000 hospitalizaciones y 5.000 muertes,
principalmente entre los adultos mayores.
Tal
y como lo establece la Organización Mundial de la Salud, OMS, “se necesita urgentemente
un plan de acción mundial concertada sobre el Envejecimiento Saludable, pues en
el mundo hay más de mil millones de personas que tienen 60 años o más, la
mayoría de ellas en países de ingresos bajos y medianos. Muchas de estas
personas no tienen acceso a los recursos básicos necesarios para una vida plena
y digna, enfrentándose a numerosos obstáculos que les impiden participar
plenamente en la sociedad”.
Por lo anterior, es importante considerar que la vacunación tiene el
potencial de seguir siendo la herramienta más poderosa para mejorar la salud
mundial y contribuir al bienestar humano, al extender los beneficios de esta
medida clave de prevención y protección más allá de la niñez y especialmente
entre las mujeres embarazadas y los adultos mayores.
De acuerdo
con el Dr. La Rotta, tanto el virus respiratorio sincitial como la bacteria
neumococo se transmiten fácilmente por gotas de saliva infectadas o mucosidad,
mediante tos, estornudos o contacto directo.5,12,15 y 23 “Por
eso, la mejor manera de combatir estos microorganismos es antes de que infecten
a la persona, y para ello, la vacunación resulta ser una de las recomendaciones
más acertadas. Hoy, más que nunca, las personas se benefician de vacunas
seguras y eficaces para prevenir diversas enfermedades”.
Vale la pena
mencionar que en Guatemala existe el Reglamento de la Ley de Vacunación,
el cual establece un marco técnico y operativo para asegurar una inmunización
universal, gratuita y segura en el país. Este reglamento refuerza la gobernanza
del proceso mediante el Programa de Inmunizaciones y el Consejo Nacional de
Prácticas de Inmunización (CONAPI), instancias responsables de orientar las
decisiones técnicas del Esquema Nacional de Vacunación. Asimismo, contempla la
creación de un Sistema Único de Información de carácter obligatorio para
el registro de todas las dosis aplicadas, fortaleciendo la trazabilidad, el
monitoreo y la vigilancia epidemiológica del proceso de vacunación en todas sus
etapas, desde la adquisición hasta la administración. Este marco normativo
permite además la actualización continua de los planes nacionales de
inmunización, con el objetivo de extender los beneficios de esta medida clave
de prevención y protección a lo largo de todo el curso de vida, desde la niñez
hasta los adultos mayores.
En aras de velar
por la prevención de enfermedades respiratorias y de garantizar un acceso tanto
a la vacuna materna contra el virus respiratorio sincitial como a la vacuna neumocócica
conjugada 20-valente, Pfizer y la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
firmaron acuerdos para suministrar ambas vacunas a los estados miembros, a
través del Fondo Rotativo para el Acceso a las Vacunas de esta entidad.25,26
Este acceso a vacunas maternas contra el Virus Respiratorio Sincitial podrá
beneficiar a cerca de 13 millones de niños que nacen cada año en la región de las Américas.
En lo que al
acuerdo relacionado con la vacuna antineumocócica respecta, este también
incluye una alianza con la empresa Sinergium para facilitar la producción de la
vacuna desde suelo argentino, permitiendo un acceso más rápido hacia los países
de la región y a precios competitivos.