Algunos alimentos que
son bastantes comunes en los mercados, que tienen un bajo costo y que son
fáciles de encontrar en el día a día, pudieran sorprenderte por su gran valor
nutricional y múltiples beneficios para la salud. “Hay ciertos productos que pueden
ser excelentes aliados para mantener una alimentación rica en nutrientes y equilibrada.
Sin embargo, es importante recordar que ningún alimento por sí solo hace
milagros. Deben estar incluidos en una nutrición equilibrada y en un estilo de
vida saludable y activo”, resalta Ana Cristina Gutiérrez, nutricionista, máster
en Nutrición y miembro del Consejo Consultivo de Nutrición de Herbalife.
Conozca seis opciones
económicas que, según la experta, vale la pena llevar a casa, y entérese de
cómo consumirlas para aprovechar lo mejor de cada una.
·
Remolacha/Betarraga
Esta raíz es una de las
principales fuentes de nitratos naturales, compuestos que ayudan a relajar los
vasos sanguíneos y mejorar la circulación, beneficiando la salud cardiovascular
al bajar la presión máxima en hipertensos, como muestra una revisión publicada
en Frontiers in Nutrition.
Según el análisis, el
consumo diario de su jugo redujo de forma significativa la presión arterial en
personas con hipertensión. Además, estos efectos también mejoran el rendimiento
físico, de acuerdo con otra revisión publicada en Nutrients. “El alimento también aporta fibras que apoyan el funcionamiento del
intestino y antioxidantes como las betalaínas, que protegen las células contra
la inflamación”, agrega la nutricionista.
Cómo
consumirla: usar la
raíz en jugos naturales unas dos o tres horas antes de entrenar. Otra opción es
comerla cruda rallada en ensaladas o cocida con cáscara para conservar más
nutrientes.
·
Berro
El Centers for Disease Control and Prevention (CDC)
puso al berro en el primer lugar de la lista de los llamados “powerhouse
foods”: alimentos con mayor densidad nutricional, que ofrecen una muy buena
cantidad de nutrientes esenciales con pocas calorías. “Este vegetal es rico en
vitamina C, que fortalece la inmunidad; vitamina K y calcio, que ayudan a
fortalecer los huesos; además de antioxidantes como luteína y zeaxantina, que apoyan
la visión”, afirma Gutiérrez.
Cómo
consumirlo: sumarlo
a ensaladas o jugos verdes para conservar sus vitaminas.
·
Guayaba
Esta fruta se destaca por
su altísimo contenido de vitamina C —de 200 a 250 mg según la variedad— hasta
cuatro veces más que la naranja. De acuerdo con una revisión publicada en Journal of Clinical and Diagnostic Research, la guayaba también puede apoyar el control del
azúcar en la sangre y beneficiar el colesterol em sangre, favoreciendo la salud
del corazón y del metabolismo.
Cómo
consumirla: mejor
comerla fresca, sola, en ensaladas de frutas o incluirla en jugos y licuados.
·
Col
rizada/couve
Económica y fácil de
encontrar, también es considerada un superalimento por su alta concentración de
nutrientes y fitoquímicos (fenoles, carotenoides, vitamina C y glucosinolatos),
compuestos con potencial de prevención de enfermedades cardiovasculares, protección
contra inflamaciones, salud ocular, equilibrio de la microbiota intestinal y
actividad anticancerígena, como muestra un análisis en Cogent Food & Agriculture.
Cómo
consumirla: cruda en ensaladas, jugos o sopas. Si la
saltea, hágalo rápido para no perder vitamina C.
·
Aguacate
Rica en grasas
monoinsaturadas, fibra y potasio, es una gran aliada de la salud del corazón.
Un estudio en The Journal of Nutrition mostró que incluir una porción de palta o aguacate
al día ayudó a reducir los niveles de colesterol LDL (el “malo”) en adultos con
sobrepeso y obesidad. “Además, la fruta aporta saciedad, ayuda a controlar la
glucemia y mejora la absorción de vitaminas liposolubles”, dice Gutiérrez.
Cómo
consumirla: agréguela en ensaladas, licuados o
preparaciones saladas. Solo cuide la porción, ya que es más calórica por su
contenido de grasas.
·
Huevo
Durante mucho tiempo se lo
miró con desconfianza, asociado a riesgos para el colesterol y la salud
cardiovascular. Hoy, la ciencia muestra lo contrario. Un estudio publicado en JAMA señala que consumir hasta un huevo al día no
aumenta el riesgo cardiovascular y hasta puede mejorar el perfil lipídico.
“También se destaca por su proteína de alto valor biológico, que apoya la masa
muscular, prolonga la saciedad y aporta antioxidantes como luteína y
zeaxantina, que apoyan la visión”, añade la nutricionista.
Cómo
consumirlo: varia
la preparación: cocido, revuelto o pochado. Solo evitar usar demasiada grasa en
la cocción.
Incluir alimentos accesibles y llenos de nutrientes en
la dieta diaria demuestra que cuidar la salud no siempre requiere grandes
gastos ni complicaciones. Con elecciones simples y conscientes, es posible
sumar sabor, variedad y bienestar a la mesa de cada día.
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