El pasado 25 de abril, el país alcanzó
uno de los registros térmicos más altos del año, con temperaturas de hasta 43.4
grados centígrados en Zacapa, según datos registrados por el Instituto de
Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología -Insivumeh-, reflejando una
temporada de calor extremo que ha elevado el consumo energético en distintas
regiones del territorio nacional.
Mapa de
calor diario elaborado por Insivumeh.
De acuerdo con empresas distribuidoras
de energía, este fenómeno climático ha generado una mayor utilización de
ventiladores, sistemas de aire acondicionado, refrigeración industrial y otros
equipos eléctricos, aumentando considerablemente la presión sobre el Sistema
Nacional Interconectado (SNI), la red que permite transportar la energía desde
las centrales de generación hasta hogares, comercios e industrias en todo el
país. En mayo, el Administrador del Mercado Mayorista, -AMM-, registró una
nueva demanda máxima histórica de 2,400.02 megavatios (MW).
Según especialistas del sector destacan
que, ante escenarios de alta demanda, el sistema de transmisión eléctrica
adquiere un papel estratégico para garantizar la continuidad y estabilidad del
suministro energético nacional.
Guatemala cuenta con un sistema de
transmisión estructurado en anillos o mallas eléctricas, diseñado para
fortalecer la capacidad de transporte de energía, facilitar la interconexión
entre regiones y permitir la incorporación de nuevas fuentes de generación
eléctrica. Esta infraestructura es clave para responder eficientemente durante
épocas de consumo extraordinario como la actual.
En ese contexto, la Asociación
Guatemalteca de Transportistas de Electricidad (AGTE) resaltó la importancia de
la infraestructura desarrollada por el sector transportista para sostener el
funcionamiento del sistema eléctrico nacional en momentos de alta exigencia.
Actualmente, los agentes transportistas
asociados a la AGTE operan:
- 1,992
kilómetros de líneas de transmisión eléctrica.
- 150
subestaciones de transmisión en todo el país.
Además, entre 2015 y 2025, los
transportistas asociados realizaron inversiones superiores a 901 millones de
dólares en infraestructura de transmisión eléctrica, fortaleciendo la capacidad
y resiliencia de la red nacional.
Juan Jacobo Rodríguez, vicepresidente de
la AGTE y Gerente General de la empresa Conecta, subraya que estas inversiones
son fundamentales para garantizar que la energía pueda movilizarse de forma
segura y eficiente hacia las regiones donde más se necesita, especialmente
durante temporadas de calor extremo, cuando el consumo eléctrico alcanza
niveles elevados.
“El aumento sostenido de las
temperaturas también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de continuar
fortaleciendo la infraestructura energética del país para responder a los
efectos del cambio climático, el crecimiento de la demanda y las necesidades de
desarrollo económico y social de Guatemala” resaltó.
La capacidad del sistema para responder
durante temporadas de alta exigencia no solo impacta la continuidad del
servicio en hogares y empresas, sino también la competitividad, productividad y
desarrollo del país frente a los desafíos climáticos de los próximos años.
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