A las 5:00 de la mañana, mientras el sol comenzaba a salir sobre la
Calle de los Museos en Ciudad de Guatemala, cientos de guatemaltecos ya se
encontraban calentando, estirando y preparándose para correr por quienes no
pueden. Así se vivió una nueva edición de Wings for Life World Run, el evento
global que reúne a miles de personas alrededor del mundo para recaudar fondos
destinados a la investigación de lesiones de médula espinal.
Este año, Wings for Life World Run hizo historia al convertirse en la
edición más grande del evento a nivel mundial, reuniendo simultáneamente a 346,527
participantes de 192 nacionalidades en 173 países, consolidándose como un evento
récord global de running que une a personas de todo el mundo con un mismo
objetivo: encontrar una cura para las lesiones de médula espinal.
Guatemala fue parte de ese movimiento global con 735 inscritos,
superando en participación a varios países de Centroamérica y la región. Una
cifra que demuestra que los chapines sí se pusieron los tenis por quienes no
pueden correr.
La jornada tuvo además un ambiente especialmente emotivo al coincidir
con el Día de la Madre. Muchas personas llegaron acompañadas de sus mamás desde
temprano para comenzar la celebración corriendo juntos, convirtiendo la mañana
en un espacio de comunidad, propósito y conexión familiar.
El ganador de la edición guatemalteca fue Kenneth Aldana, quien
logró recorrer 35.26 kilómetros antes de ser alcanzado por el Catcher
Car, el característico formato de Wings for Life World Run donde no existe una
meta tradicional, sino una línea de llegada móvil que persigue a los
corredores.
Aldana confesó sentirse sorprendido y emocionado por el resultado.
“No me lo esperaba. Estoy demasiado feliz y ya
ansioso por correr el próximo año”, compartió al finalizar la carrera.
Uno de los momentos más emotivos de la mañana ocurrió cuando Kenneth
cruzó su meta personal y fue recibido entre aplausos y porras por todos los
integrantes de Highbreed Running Club, comunidad a la que pertenece. El
corredor aseguró que ver a su equipo esperándolo hizo el momento todavía más
especial.
Ahora, su objetivo para 2027 ya está claro: alcanzar los 42
kilómetros.
A diferencia de otras carreras, Wings for Life World Run destina el 100%
de las inscripciones y donaciones a la investigación científica para
encontrar una cura a las lesiones de médula espinal. Desde su creación, el
evento ha logrado recaudar millones de euros para financiar proyectos e
investigaciones alrededor del mundo.
Con cada paso dado en Guatemala, los corredores también ayudaron a
impulsar una causa que hoy moviliza al planeta entero.
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