lunes, 13 de abril de 2026

Expertos latinoamericanos presentan nueva definición de 'crecimiento de calidad' para ayudar a los niños a crecer más fuertes y sanos

 

Todos los niños merecen la oportunidad no solo de crecer, sino de crecer bien. Sin embargo, en la actualidad, tanto padres como profesionales de la salud carecen de una definición clara y estandarizada que permita entender qué significa realmente un crecimiento saludable, más allá de la estatura y el peso. La 13ª Conferencia Internacional sobre Nutrición y Crecimiento (N&G, por sus siglas en inglés) reunió en Praga a profesionales de la salud de todo el mundo para debatir los avances más recientes en nutrición pediátrica y promover las herramientas clave para reducir la malnutrición infantil.

Durante la conferencia, Abbott presentó una nueva definición, desarrollada por un panel internacional de expertos en pediatría, nutrición y crecimiento, que introduce el concepto de “crecimiento de calidad”, marcando un avance significativo en la forma de entender y apoyar el desarrollo infantil.

El grupo de especialistas, que incluyó profesionales de la salud de países latinoamericanos, definió el crecimiento de calidad como un crecimiento proporcional, con una composición corporal adecuada desde la infancia hasta la edad adulta, desplazando el enfoque más allá del mero tamaño para centrarse en la forma en que los niños crecen y se desarrollan integralmente.

“Esperamos brindar mayor claridad tanto a padres como a profesionales de la salud”, señaló la Dra. Yumaira Chacón, directora médica del negocio de nutrición de Abbott en Guatemala. “El crecimiento no se reduce solo al tamaño. Se trata de que los niños desarrollen una estructura ósea sólida, una musculatura saludable y que experimenten un progreso constante en altura y peso. Estas nuevas recomendaciones pueden ayudar a los padres a detectar problemas de manera temprana y que los niños con retraso en el crecimiento reciban la nutrición y los cuidados que necesitan”.

Más allá de la altura y el peso

“La infancia es una etapa crítica de rápido desarrollo; sin embargo, los enfoques tradicionales, centrados principalmente en la estatura y el peso, resultan hoy insuficientes para comprender de manera integral la salud infantil. El nuevo marco de crecimiento de calidad propone un cambio de paradigma: no solo evalúa cuánto crecen los niños, sino también cómo crecen”, explicó la Dra. Gladys Aquino Valenzuela, jefa de Endocrinología Pediátrica del Hospital General San Juan de Dios de Guatemala.

Los expertos destacaron los nuevos factores a incluir en la evaluación:

·         Distinguir entre calidad vs. cantidad del crecimiento, lo que supone un cambio con respecto a los indicadores tradicionales del crecimiento infantil.

·         La estatura por sí sola no es suficiente. Los expertos coinciden en que la estatura sigue siendo esencial, pero debe evaluarse junto con la composición corporal.

·         Las tendencias de crecimiento a lo largo del tiempo son más importantes que las mediciones puntuales. Lo que realmente importa es que los niños crezcan de forma constante y que su estatura y su peso se mantengan equilibrados.

·         La nutrición sigue siendo un factor clave para el crecimiento de calidad. Una nutrición adecuada —que a menudo se pasa por alto en los indicadores habituales— es fundamental para el crecimiento de calidad.

Nueva data revela beneficios que van más allá de la salud: el impacto en las familias y la sociedad

La evidencia presentada en N&G 2026 demuestra que mejorar la nutrición infantil no solo es beneficioso para la salud individual, sino que también genera beneficios sociales y económicos medibles.

La investigación demuestra que incorporar una solución nutricional pediátrica, basada en ciencia, al asesoramiento nutricional puede:

·         Aumentar la recuperación del retraso en el crecimiento en un 10.1 puntos porcentuales

·         Reducir episodios de enfermedad en un 13% y el ausentismo escolar en un 36%

·         Reducir en un 50.1% la pérdida de productividad de los cuidadores asociada a enfermedades infantiles 

Estas mejoras se traducen en:

·         Menor carga para el sistema de salud (reducción de los gastos sanitarios en 22.7 millones de dólares)

·         Menor impacto económico en los hogares (una reducción de 19.4 millones de dólares en la pérdida de ingresos)

·         Mejora de los resultados sociales a largo plazo.

·         En conjunto, los resultados confirman que abordar la nutrición infantil desde una etapa temprana puede generar beneficios significativos no solo para los niños, sino también para las familias, los sistemas de salud y las economías de toda América Latina.

Fomentar el crecimiento durante la adolescencia

Si bien la primera infancia es fundamental, los expertos de N&G también destacaron que la adolescencia representa una segunda etapa crucial para el crecimiento y el desarrollo.

Un análisis de varios estudios realizados en adolescentes de entre 10 y 19 años, reveló que los niños en situación de riesgo nutricional que recibieron una solución nutricional pediátrica mostraron:

·         Mejora en el peso y el índice de masa corporal

·         Aumento de la masa muscular magra

·         Aumento modesto, pero significativo, en la estatura

Estos hallazgos refuerzan la importancia de mantener el acompañamiento nutricional más allá de la primera infancia, especialmente durante la pubertad, cuando las necesidades de crecimiento aumentan considerablemente.

A nivel global, la malnutrición afecta a 1 de cada 3 personas y la malnutrición infantil continúa siendo un desafío significativo en América Latina, donde los países enfrentan una compleja doble carga: desnutrición y sobrepeso.

En la región:

·         Millones de niños siguen padeciendo retraso en el crecimiento y carencias nutricionales

·         Al mismo tiempo, las tasas de sobrepeso y obesidad van en aumento

·         La malnutrición puede afectar el desarrollo físico, cognitivo, la función inmunitaria y los resultados de salud a largo plazo

Guatemala presenta una de las tasas más altas de malnutrición infantil del mundo, con un 46.5% de los niños menores de cinco años afectados. En las zonas rurales e indígenas, el retraso en el crecimiento puede alcanzar el 65.6. Esta malnutrición crónica tiene repercusiones duraderas en el desarrollo físico y cognitivo de los niños.

Abbott está comprometido con el desarrollo de soluciones nutricionales basadas en ciencia, que apoyen a los niños en todas las etapas de su desarrollo. Al impulsar una nueva forma de entender y medir el crecimiento infantil, la compañía busca apoyar a los profesionales de la salud y a las familias con mejores herramientas para ayudarlos a vivir un futuro más saludable.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario