En este escenario, Mastercard identifica un conjunto
de tendencias que redefinirán la competitividad, la inclusión financiera y la
confianza digital en Centroamérica durante el próximo año.
“Hacia 2026, la tecnología y los nuevos modelos de
pago seguirán siendo habilitadores directos del desarrollo económico en
Centroamérica. La digitalización no solo transforma cómo se paga, sino cómo las
personas y las empresas participan en la economía formal de manera más segura y
eficiente”, señaló
Kristine Matheson, líder del Cluster de Centroamérica en Mastercard.
Las tendencias que marcarán 2026
1. Economía resiliente impulsada por flujos digitales: La moderación de la inflación y la adopción
tecnológica fortalecen la resiliencia económica global. En Centroamérica, las
remesas —que representan una proporción relevante del PIB en países como
Guatemala, Honduras y El Salvador— continuarán beneficiándose de soluciones
digitales que permiten transferencias más rápidas, seguras y accesibles,
ampliando su impacto económico y social.
2. Inteligencia artificial y digitalización como
ventaja competitiva:
La IA seguirá expandiéndose en sectores como banca, comercio y logística,
permitiendo a las empresas optimizar costos y mejorar la toma de decisiones. En
particular, las pymes de la región encontrarán en la digitalización una vía
para escalar operaciones y competir en mercados cada vez más conectados,
replicando tendencias observadas en economías avanzadas donde una parte
creciente de los nuevos negocios opera exclusivamente en línea.
3. Comercio automatizado y agentes digitales: Durante 2026 se acelerará el uso de agentes
digitales basados en IA capaces de realizar transacciones en nombre de
consumidores y empresas. Este nuevo modelo de comercio exige marcos robustos de
autenticación y prevención de fraude, elementos clave para garantizar la
confianza en pagos cada vez más automatizados y sin fricción.
4. Stablecoins y criptomonedas: mayor claridad, nuevos
casos de uso: El avance
hacia una mayor claridad regulatoria impulsa la integración de stablecoins en
el ecosistema de pagos. Estas soluciones abren oportunidades para mejorar la
eficiencia de pagos y remesas, especialmente en mercados donde la inclusión
financiera sigue siendo un reto estructural.
5. Identidad digital como base de la confianza online: Con cerca del 80% de los consumidores a nivel global
expuestos a intentos de fraude, la identidad digital se consolida como un pilar
fundamental para el acceso seguro a servicios financieros y digitales. La
autenticación avanzada será clave para fortalecer la confianza de consumidores,
comercios y gobiernos en entornos cada vez más digitales.
7. Pagos más rápidos, personalizados y seguros: Los consumidores demandan experiencias de pago cada
vez más fluidas y adaptadas a sus necesidades. Soluciones como credenciales
dinámicas, biometría y liquidaciones casi inmediatas permitirán mayor
eficiencia, liberación de capital para empresas y una mejor experiencia tanto en
pagos locales como transfronterizos.
Una transformación en marcha
Las tendencias económicas y de pagos que marcarán 2026
reflejan una transformación profunda en la forma en que personas y empresas
interactúan con el dinero. En Centroamérica, esta evolución representa una
oportunidad concreta para avanzar en inclusión financiera, fortalecer la
competitividad y construir mayor confianza en la economía digital.
A medida que la región acelera su integración al
ecosistema digital global, la combinación de innovación, colaboración y marcos
de confianza será clave para convertir estas tendencias en crecimiento
sostenible y desarrollo de largo plazo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario