La inteligencia artificial
continúa ampliando su presencia dentro del ecosistema empresarial guatemalteco
y empieza a consolidarse como una prioridad para organizaciones que hasta hace
pocos años la percibían como una tendencia emergente.
En sectores como la
manufactura, el interés se concentra en productividad y análisis de datos; en
logística, el foco está puesto en eficiencia operativa y automatización;
mientras que sectores como banca priorizan seguridad, gobernanza y control.
Este panorama fue parte de
los temas analizados durante Tech Hunters – The AI Experience, iniciativa
impulsada por Fusionet, donde especialistas y líderes empresariales discutieron
el momento actual que atraviesa el mercado y los principales desafíos para las
organizaciones.
Los datos recopilados
muestran una realidad interesante: aunque existe un interés creciente por
incorporar inteligencia artificial dentro de las empresas, la adopción todavía
se encuentra en una etapa temprana. Más de la mitad de los participantes indicó
que su organización aún no utiliza IA formalmente; aproximadamente 6 de cada 10
empresas continúan en una fase inicial.
Para las organizaciones que
ya trabajan con IA, los desafíos evolucionan hacia temas como seguridad,
gobernanza, automatización e integración dentro de procesos empresariales.
Para Enrique Quant, CEO de
Fusionet, el momento que vive el mercado evidencia un cambio importante en la
manera en que las empresas entienden esta tecnología:
“Hace
poco las organizaciones se preguntaban qué era la inteligencia artificial y qué
podía hacer. Hoy las preguntas son diferentes: cómo implementarla
correctamente, cómo integrarla a los procesos y cómo convertirla en una
herramienta que genere valor real para el negocio. El mercado está
evolucionando de la curiosidad hacia la ejecución.”
Por su parte, Rogelio
Umaña, uno de los expositores participantes en Tech Hunters – The AI
Experience, señaló que uno de los mayores desafíos no es tecnológico, sino
estratégico:
“La
inteligencia artificial por sí sola no transforma una empresa. El verdadero
reto está en identificar dónde puede generar impacto, cómo conectar esa
tecnología con objetivos claros y cómo acompañar a las personas durante ese
proceso de adopción.”
Uno de los hallazgos más
relevantes identificados durante el encuentro fue que la conversación sobre
inteligencia artificial ya no gira únicamente alrededor del acceso a
herramientas o plataformas. Actualmente, las organizaciones parecen enfocarse
en una pregunta más concreta: cómo convertir la IA en una herramienta útil,
sostenible y capaz de generar resultados medibles.
La conclusión compartida
entre especialistas y asistentes fue clara: la discusión empresarial ya no se
centra en si las organizaciones deberían usar inteligencia artificial, sino en
qué tan preparadas están para hacerla funcionar dentro del negocio.
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