Un nuevo estudio regional realizado por Mastercard, Payments
y Commerce Market Intelligence (PCMI) destaca una marcada tendencia entre
comerciantes y pequeñas empresas de México, Centroamérica y el Caribe a aceptar
cada vez más pagos digitales. El informe ilustra cómo este cambio ayuda a los
comerciantes a llegar a más clientes, operar con mayor eficiencia y fortalecer
las economías locales.
A medida que el
comercio se digitaliza, se conecta y se basa en datos, la infraestructura de
aceptación que se construye hoy determinará la plena participación de los
comerciantes en la economía de la próxima década. Una economía preparada para
2030 exige que las empresas satisfagan las expectativas cambiantes de los
consumidores, adopten tecnologías seguras y compitan eficazmente en un mercado
digital. Ampliar la aceptación moderna y escalable es esencial para garantizar
que la creciente demanda digital se traduzca en mayor productividad, mayor
inclusión y un crecimiento empresarial sólido.
En Guatemala, los hallazgos del estudio ponen de
relieve la importante oportunidad de expandir la aceptación de pagos digitales
entre los pequeños y microcomercios. Si bien la demanda de los consumidores por
pagos digitales sigue creciendo, la aceptación continúa siendo limitada, ya que
solo el 7 % de los comercios acepta actualmente pagos con tarjeta. Acelerar la
aceptación digital puede ayudar a las empresas a operar con mayor eficiencia,
atraer nuevos clientes y fortalecer su participación en la economía digital.
“México, Centroamérica y el Caribe representan una de
las oportunidades de aceptación digital aún no explotadas más significativas de
las Américas. Millones de consumidores están listos para pagar digitalmente,
pero demasiados comercios permanecen fuera del ecosistema formal de pagos. Si
no actuamos con decisión para cerrar esta brecha de aceptación ahora, corremos
el riesgo de frenar el potencial económico de la región. Expandir la aceptación
digital es el factor más poderoso para acelerar el crecimiento de los pagos,
reducir la fricción y la informalidad, y liberar la prosperidad compartida en
todo el ecosistema”, afirmó Kiki Del Valle, Presidenta de la División North LAC
en Mastercard..
“La región no tiene un problema de demanda
de pagos digitales, sino una brecha de aceptación. Esta brecha puede cerrarse
mediante la implementación de nuevos modelos de negocio, tecnología diseñada
específicamente para el propósito, servicios innovadores para comercios y la
colaboración del ecosistema, que generen un valor real para los comercios y
creen una escala y dinamismo sin precedentes en la industria”, señaló Lindsay
Lehr Tutson, Directora General de PCMI.
En el informe, “Impulsando el futuro del comercio
en México, Centroamérica y el Caribe: Escalando la aceptación digital para una
economía preparada para 2030”, Mastercard y PCMI estiman que los ingresos
por pagos digitales en América Latina podrían triplicarse para 2027, impulsados
por el crecimiento del comercio electrónico, la digitalización de servicios y
una mayor adopción de nuevas tecnologías.
El estudio resalta una conclusión clave: a medida que
más consumidores migran hacia los pagos digitales, ampliar la aceptación entre
micro y pequeños comercios, así como en verticales aún poco penetradas
—incluyendo transporte, servicios y gobierno— puede ayudar a los comercios a
captar ventas adicionales y responder mejor a las preferencias de los clientes.
Al mismo tiempo, el efectivo continúa siendo
ampliamente utilizado para las compras cotidianas, representando
aproximadamente el 58 % del volumen de pagos de consumo personal en la región.
Ampliar la aceptación digital permite a los comercios
recibir pagos más rápido, reducir los riesgos asociados al manejo de efectivo,
llegar a más clientes —incluidos los canales en línea— y construir un historial
transaccional que facilite el acceso a servicios como el crédito.
El informe también destaca el papel de los pagos sin
contacto para agilizar y simplificar el proceso de pago. Su adopción ya es
sólida en algunas partes de la región, aunque aún existe margen de crecimiento.
El estudio estima el uso de pagos sin contacto en 83 % en Centroamérica y 73 %
en el Caribe; en México, esta cifra es del 34 %, lo que demuestra la
oportunidad de expandir las experiencias de pago tap-to-pay para consumidores y
comercios.
En Guatemala,
el estudio señala que los facilitadores de pago (PayFacs) —que permiten a los
pequeños negocios comenzar a aceptar pagos digitales de manera rápida— están
desempeñando un papel fundamental en la expansión de la aceptación, impulsando
prácticamente todos los nuevos puntos de aceptación digital mediante procesos
simplificados de incorporación digital.
Para acelerar este impulso, Mastercard trabaja con bancos, adquirentes,
fintechs y PayFacs para modernizar la forma en que los comercios reciben pagos
en toda la región, facilitando la incorporación digital y la aceptación segura
de pagos a través de múltiples canales.
A medida que la región avanza hacia una economía preparada para 2030, la
tecnología de Mastercard respalda la escala de la aceptación moderna mediante
plataformas en la nube, tokenización, biometría, servicios impulsados por IA y
pagos embebidos, ayudando a que los pagos sean más rápidos, seguros y fluidos
para empresas de todos los tamaños.
Con estas capacidades cada vez más accesibles, el enfoque ahora está en
escalar su adopción. En todo el ecosistema de pagos, los líderes del sector
pueden acelerar el uso de infraestructuras basadas en la nube y tokenizadas,
fortalecer la confianza mediante IA y biometría, y expandir los pagos embebidos
en las experiencias cotidianas, desbloqueando nuevas oportunidades para los
pequeños negocios y dando forma al futuro del comercio en México, Centroamérica
y el Caribe.